Creer es crear. Nos lo decimos constantemente. Por eso creemos en este modelo de habitar dentro de los sistemas vivos de una forma regenerativa y así, entre todos, crear Santuario. Que al ocupar un espacio en la tierra, ese Land Core se entienda como una parte del ecosistema existente y generemos el menor impacto posible. Pero además nos preguntamos: ¿Qué podemos dar a cambio? ¿Qué le daremos a la tierra y a la vida que aquí transcurre a cambio de su cobijo?
En Santuario Los Cabos creemos que la arquitectura es, primeramente y en verdad, una de las bellas artes. Y que no se trata la arquitectura únicamente de trazos bien delineados o diseños impactantes. Que aquí la arquitectura será capaz de suministrar el 100% de la energía que consume (solar y eólica, absolutamente renovables) y generar los espacios frescos y sombreados, casa por casa, patio por patio, rincón por rincón. Que reducir, reusar y reciclar el 100% del consumo interno de la comunidad son sólo tres principios para generar y fomentar una cultura de consumo mínimo y de autogestión de recursos. Que en Santuario proyectamos y procuramos los huertos particulares y comunitarios, así como las compostas individuales y comunitarias, con la certeza de que el futuro próximo empieza en el jardín propio y en el de nuestros vecinos.
Creer es crear, sí. Pero en Santuario también sabemos que no hay nada nuevo bajo el sol. O quizá sí lo hay. Allí en la mirada del ojo atento, en el latido del corazón abierto. Que en el principio de la civilización, la agricultura fue fundamental. Y son los huertos de Santuario, los individuales y los comunitarios, esa vuelta, quizá necesaria, a nuestro origen: ese gran triunfo humano, ligado a la tierra.
En Santuario queremos que el agua se quede con nosotros, que fecunde nuestra tierra, que bendiga nuestra estancia, todo el tiempo que le sea posible. Además del consumo responsable, se integrarán sistemas vivos a lo largo del paisaje para la captación de aguas, aprovechando los declives, escurrimientos y arroyos existentes. Y es que en Santuario, porque sí se puede, cada lote de terreno, cada casa que aquí se edifique, contará con las instalaciones y elementos necesarios para el aprovechamiento integral del agua: desde la captación de rocío y aguas pluviales, pasando por el adecuado manejo de aguas residuales mediante plantas de tratamiento para riego propio o para alimentar el acuífero, hasta (¿por qué no?) el reuso de aguas grises.
Eso entendemos por venir a vivir en la naturaleza. Y lo estamos haciendo.

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